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La Maldición de la Llorona


Por: AR


Mucho nos han contado de una de las leyendas más emblemáticas de México, algunas son muy bastas, desde la leyenda del charro negro hasta el chupa cabras,

pero la más popular de todas es la leyenda de la llorona.


La película sucede en 1973, en Los Ángeles y relata la historia de Anna Tate-García (Linda Cardellini), una joven trabajadora social, madre de dos hijos quien acaba de enviudar quien todavía está buscando equilibrar su trabajo, con su rol de mamá y el dolor por la reciente pérdida de su esposo.

Como una mujer escéptica que da servicio a una ciudad de soñadores, Anna ha lidiado con fantasmas y supersticiones en muchos casos laborales en los que el resultado muestra que más bien son pretextos que sirven a los intereses personales de los involucrados. Así que cuando toca la puerta de la casa de Patricia Álvarez (Patricia Velasquez) y se encuentra a los dos hijos encerrados en el clóset, Anna interpreta esto como una peligrosa señal de abuso, y no como un acto desesperado de una madre aterrorizada tratando de proteger a sus hijos.

Aunque Anna tiene la firme intención de dar la ayuda que ella cree que Patricia necesita, su principal preocupación es mantener seguros a los niños. Desafortunadamente Anna no entiende el peligro que enfrenta al poner a Patricia en una institución psiquiátrica. No tiene idea de lo que está detonando, o de la devastación que está por causar al dejar a los niños en custodia protegida del Estado.

Durante las horas más oscuras de la noche se escucha un llanto estremecedor por el pasillo del albergue donde los hijos de Patricia duermen… Más tarde encuentran sus cuerpos en el río cercano y Patricia está totalmente trastornada y culpa a Anna por sus muertes mientras le grita que tal vez La Llorona tiene a sus hijos ahora, pero los de Anna son los siguientes.

Cuando oscurece y los hijos de Anna escuchan el llanto de una mujer, Anna se ve obligada a enfrentar la realidad de lo que Patricia le advirtió: el espíritu de La Llorona ahora persigue a niños en Los Ángeles y sus hijos son sus próximas víctimas.

Sin encontrar ninguna otra salida, Anna deposita su fe en Rafael Olvera (Raymond Cruz), un curandero quien solía ser sacerdote y que está preparado a tener el enfrentamiento de su vida. Armado de su poderosa fe y un arsenal de parafernalia espiritual, Rafael trabaja con Anna y sus hijos para combatir el acecho maligno del espíritu de La Llorona, quien al caer la noche desata con toda su fuerza su ira sobrenatural sobre de ellos.


A mi parecer es más una película de suspenso que de terror, obvio tienen sus partes de terror,

pero se valen más a la vieja confiable de los jumps scares a innovar como usualmente lo hacen en estas sagas, para ser un fantasma no solo del folclor mexicano, sino ya también del mundo del

Conjuro, es algo débil en todos los sentidos. Una película que deja mucho que desear, por lo lenta que llega ser al principio y la falta de terror en la misma película, puede que muchos fans del género del terror se decepcionen. Y aunque no lo crean, en esta película lo que si llegamos a tener son partes de comedia bastante buenas, se ve que son para romper la tensión, pero lo malo es que no se llega a generar esa tensión que nosotros esperábamos.


Por lo que esperamos que si llegan a sacar alguna secuela de esta película lo hagan como la se cuela de Anabelle, que ahí sí lograron redimirse con los fans.